Coco, el conejito, y la promesa del mañana
En un prado lleno de tréboles y margaritas, donde la hierba crecía alta y verde, había una madriguera pequeña y acogedora. Y en aquella madriguera vivía Coco, un conejito marrón con una oreja que siempre se le caía hacia un lado.
A Coco le encantaba el prado más que ninguna otra cosa. Todo el día mordisqueaba tréboles dulces y daba golpecitos en la tierra calentita con las patas de atrás. Correteaba detrás de las mariposas, se escondía entre la hierba alta y salía de golpe para hacer reír a los demás conejitos.
Pero cuando el cielo se puso rosa y luego morado, y la primera estrella abrió los ojos, Mamá Coneja lo llamó bajito desde la madriguera: «Coco, mi vida. Es hora de entrar».
A Coco se le arrugó la nariz. «Todavía no», dijo. «Si me duermo, el día se habrá acabado. Y no quiero que se acabe. Quiero quedarme aquí en el prado para siempre».
Mamá Coneja se acercó y se sentó a su lado sobre la hierba fresca. «El día no se está acabando, chiquitín», le dijo. «Solo está descansando. ¿Y sabes un secreto?»
«¿Qué secreto?», susurró Coco.
«El mañana ya viene de camino», dijo Mamá Coneja. «Viene con trébol fresquito, mariposas nuevas y un prado entero lleno de mañana. Es una promesa. Y las promesas siempre se cumplen».
Coco miró el prado, que ahora se veía oscuro y plateado bajo la luna que salía. No parecía que se hubiera ido. Parecía que respiraba, despacito y suave, esperando la luz.
«¿Seguirá aquí todo?», preguntó Coco. «¿Por la mañana?»
«Cada margarita», dijo Mamá Coneja. «Cada brizna de hierba. Y tú estarás descansado, listo para saltar por todo el prado otra vez».
Coco se estiró largo y con sueño. La oreja caída se le cayó todavía más. Dejó que Mamá Coneja lo empujara con cariño hacia la madriguera calentita, donde sus hermanos y hermanas eran ya un montoncito blando que roncaba suavecito.
«Buenas noches, prado», susurró Coco. «Hasta mañana».
Y arropado en la oscuridad calentita, guardando la promesa de la mañana, el conejito cerró los ojos y se fue dando saltitos hasta sus sueños.