Buenas noches, patito
Un patito chapoteó todo el día en el estanque.
Chap. Chap. Chap.
Cuando el sol se puso, el estanque se quedó calmado y quieto.
El patito nadó hasta el nido suave y cálido.
«Buenas noches, estanque», dijo el patito. El estanque calló.
«Buenas noches, juncos», dijo el patito. Los juncos se mecieron suavemente.
El patito escondió la cabeza bajo un ala diminuta. Una inspiración lenta. Una espiración lenta.
«Buenas noches, patito», susurró la luna.
Y el patito se durmió profundamente.