My Lullaby

Cuento de unicornios para dormir para niños

¿Buscas un cuento de unicornios para dormir en español? Léele esta historia soñadora a tu peque esta noche — gratis.

Y My Lullaby escribe cada noche un cuento nuevo con el nombre de tu peque y lo envía a tu correo antes de dormir.

La unicornia Mira y el prado a la luz de la luna

En un prado lleno de hierba suave y flores plateadas vivía una pequeña unicornia llamada Mira, con una crin que brillaba como luz de estrellas esparcida.

Todo el día, Mira brincaba y jugaba. Dondequiera que sus pequeños cascos tocaban el suelo, brotaban diminutas chispas que se elevaban como luciérnagas. Perseguía su propia cola brillante en alegres círculos. Acariciaba con el hocico las flores plateadas hasta que reían y empezaban a brillar. Galopaba hasta lo alto de la suave colina y de vuelta, dejando tras de sí un rastro de luz — solo por gusto.

Pero cuando el sol se ponía y la gran luna redonda se alzaba sobre el prado, volviéndolo todo suave y plateado, Mira aún quería jugar. Sus patitas estaban llenas de galopes, y sus chispas chisporroteaban y crepitaban en el aire fresco de la noche.

La luna le sonrió con dulzura, bondadosa, redonda y brillante.

"Pequeña," dijo la luna en voz baja, "el prado se va a dormir. Mira conmigo."

Mira se quedó quieta — algo muy difícil para ella — y miró. Una tras otra, las flores plateadas plegaban sus pétalos. La hierba alta se acostaba, lisa y silenciosa. Las chispas de Mira caían despacio al suelo y se apagaban como estrellitas.

"Y ahora tú," susurró la luna. "Respira el aire fresco de la noche, despacio y hondo."

Mira tomó aire. El aire olía a rocío, a silencio y a flores nocturnas. Luego lo soltó, largo y despacio — y su brillo intenso se suavizó hasta un resplandor cálido y tierno.

"Otra vez," canturreó la luna.

Mira inspiró… y espiró. Inspira… y espira. Con cada respiración lenta, el galope de sus patitas se calmaba, y el chisporroteo de sus chispas se apagaba. Su cuerno se atenuó hasta la suave luz de una lamparita.

Dobló con cuidado sus patitas bajo el cuerpo, sobre la hierba fresca y suave. Su crin brillante se posó a su alrededor como una manta de seda.

"Buenas noches, Mira," susurró la luna, derramando su suave luz plateada sobre todo el prado soñoliento.

Y la pequeña unicornia cerró los ojos y se deslizó hacia sueños mágicos, brillando suavemente en el prado a la luz de la luna.

¿Un cuento nuevo cada noche?

Regístrate y recibe cada noche un nuevo cuento personalizado para tu peque, directo en tu correo.

Prueba gratis

Más cuentos para dormir